En un intento por acabar con el riesgo asociado a la mayoría de criptomonedas, un grupo de renombrados economistas e innovadores financieros planea crear la primera moneda digital no anónima y sin volatilidad basada en ‘blockchain’, de nombre Saga.

Saga (SGA) está siendo desarrollada por la Saga Foundation, una organización suiza sin ánimo de lucro creada el año pasado con el propósito de producir nuevas tecnologías a través de ‘software’ abierto y descentralizado.

La supuesta estabilidad del ‘token’ de Saga pretende convertir a este en una unidad de cuenta y un medio de intercambio útil. Para asegurar esta baja volatilidad, Saga empleará técnicas del sistema financiero tradicional: la organización usará un método de reserva fraccionaria anclada en el SDR (derechos especiales de giro) del FMI. Estas reservas estarán depositadas en bancos regulados.

Saga

Fuente: saga.org

En lo que a responsabilidad de los participantes se refiere, los tenedores de Saga deberán, por tanto, cumplir con los requisitos KYC (‘conoce a tu cliente’) y AML (‘anti blanqueo de capitales’) de la legislación suiza.

Según Quartz, Saga vendría a ser «una criptomoneda sin todas las cosas que hacen que los reguladores, los banqueros centrales y, francamente, la mayoría de gente, se ponga nerviosa: la volatilidad extrema, la ambigua noción de valor, el anonimato».

La junta de asesores de Saga incluye a Jacob Frenkel, antiguo gobernador del banco central de Israel y actual presidente de JPMorgan Chase International; el premio Nobel de Economía Myron Scholes, famoso por crear la ecuación de Black-Scholes, la fórmula más conocida de valoración de opciones financieras; Dan Galai, uno de los desarrolladores de VIX, el índice de volatilidad del mercado de opciones PUT de Chicago; y Leo Melamed, presidente emérito de CME Group, el gestor del principal mercado de derivados del mundo, que en diciembre pasado sacó al mercado contratos de futuros asociados al bitcoin.

Saga es «una elegante pérdida de tiempo» según el Financial Times

«El problema no es su diseño elegante o la serie de luminarias intelectuales atadas para aconsejar», escribe Dan McCrum en su reseña de la criptomoneda para Alphaville, el blog del Financial Times, titulada La ‘criptomoneda académica’ es una elegante pérdida de tiempo. «En cambio, es que no tiene una buena razón de existir«, dice el analista.

El hecho de que Saga esté inicialmente respaldada por divisas ‘fiat’ en proporción a su peso en los derechos especiales de giro del Fondo Monetario Internacional no constituye en sí una razón para usarla, dice McCrum. «Las empresas pueden simplemente realizar transacciones con dinero real, o bancos», afirma.

Según McCrum, Saga parece diseñada únicamente como respuesta a las fallas percibidas con Bitcoin, más que como una solución a un problema concreto del mundo real.

«Si una moneda no se utiliza como medio de intercambio y no tiene una razón obvia para ser utilizada como medio de intercambio, entonces todo es un ejercicio sin sentido. Aunque sea académico», concluye.

Puedes descargar el ‘white paper’ de Saga en versión PDF aquí.

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