Las fintech alemanas y la banca tradicional: amigos o enemigos

El 1 de octubre de 2015, los doctores Heike Mai y Orcun Kaya, analistas del equipo de banca, mercados financieros y regulación de Deutsche Bank Research, la rama del Grupo Deutsche Bank que realiza los análisis macroeconómicos y actúa como consultora para el banco, sus clientes y accionistas, publicaron una presentación en su web titulada “Las fintech alemanas y la banca tradicional: amigos o enemigos”, en la que analizan la situación de la banca tradicional con respecto a las nuevas fintech o empresas de tecnologías financieras.

Tecnologías financieras

Se conoce como fintech a toda empresa que, sin ser un banco, ofrece servicios financieros utilizando tecnología. Puede ser una startup (empresa tecnológica de reciente creación) o bien una empresa ya consolidada en el campo de las tecnologías y con una amplia red, como plataformas de Internet, empresas de telecomunicaciones o gigantes del comercio en línea.

Los servicios que ofrecen son muy diversos y pueden ir desde algo novedoso, como por ejemplo, el crowfunding, a servicios tradicionalmente proporcionados por la banca, como diversos tipos de pagos o envíos de dinero.

Algunos ejemplos son los conocidos gigantes de la tecnología Apple y Google, que han desarrollado ya sus propios sistemas de pagos por móvil Apple Pay y Android Pay, respectivamente; o el fabricante de aparatos tecnológicos Samsung, que tiene su propio sistema de pagos por móvil, Samsung Pay. Incluso el gigante del comercio en línea Amazon tiene un sistema de pagos propio, denominado Amazon Payments. Por otra parte, algunas redes sociales como Facebook o Snapchat ya permiten a sus usuarios enviar dinero a sus amigos a través de Facebook Messenger y Snapcash.

Internet y la tecnología tienen un papel cada vez mayor en los servicios financieros y este tipo de empresas de perfil tecnológico, en general, están mucho mejor preparadas que los bancos tradicionales para integrarlas. De ahí que su número aumente cada día.

En la presentación elaborada por los doctores Mai y Kaya, se puede observar que la inversión en startups de tecnologías financieras a nivel mundial se triplicó en apenas un año, entre 2013 y 2014, pasando de 4.000 millones de dólares en 2013 a 12.000 millones en 2014. De esas inversiones, en 2014 la mayor parte se realizaron en los EE.UU., con un volumen de cerca de 10.000 millones de dólares. En Europa destacan, Reino Unido e Irlanda y los países nórdicos, seguidos de los Países Bajos y Alemania, aunque por el momento, todavía están muy por detrás de los EE.UU.

Las empresas fintech en Alemania

Dentro de Alemania, la mayor concentración de empresas fintech (cerca de la mitad de las 139 que había en 2014) se encuentra en Berlín.

La mayor parte de estas empresas ofrecen servicios de pagos en línea o de préstamos, ya sean préstamos directos o mediante crowdinvesting, un nuevo método de inversión colectiva, similar al ya conocido crowdfunding, pero en el que los inversores reciben a cambio acciones de la compañía en la que han invertido y, por lo tanto, recibirán dividendos si la empresa llega a dar beneficios. Otros servicios ofrecidos por algunas empresas, aunque en menor medida, son seguros, verificación de identidad o compras en línea.

También hay diversas plataformas de crowdfunding en Alemania que han financiado con éxito numerosos proyectos. No obstante, aunque el número de proyectos financiados por esta vía aumenta con rapidez, llegando a quintuplicarse entre 2011 y 2014, es decir, en apenas tres años, su papel en la economía todavía es pequeño.

A nivel laboral tampoco suponen un gran impacto, dado que, a menudo, este tipo de negocios tecnológicos no requieren muchos empleados. En 2014, las empresas fintech alemanas empleaban a unos 2.000 trabajadores, con un promedio de 11 empleados por empresa.

Relación entre los bancos y las fintech en Alemania

Para evitar quedarse atrás en esta carrera tecnológica, gran parte de los bancos alemanes han optado por colaborar con estas empresas fintech como parte de su estrategia digital y, según los datos presentados por los doctores Mai y Kaya, el 80% de ellos parece estar contento con esta colaboración.

Los bancos fueron pioneros en la introducción de la tecnología en los servicios financieros, pero en su mayoría, se limitaron a reemplazar el papel por procesos electrónicos automatizados y a establecer canales digitales de interacción con los clientes. En este sentido, su estrategia tuvo éxito y el porcentaje de adultos de 25 a 65 años que utilizan la banca en línea en Alemania supera bastante a la media europea. Sin embargo, esta estrategia digital era bastante limitada.

La fintech ofrecen nuevos modelos de negocio digitales, utilizando la tecnología de forma innovadora para ofrecer servicios de transacciones e intermediación financiera, además de otras necesidades de los clientes que estaban desatendidas hasta el momento. Y lo mejor: a un buen precio, dado que en su mayoría no cobran las comisiones abusivas impuestas por los bancos tradicionales.

En definitiva, este tipo de empresas ofrecen innovación y servicios financieros a bajo precio, lo que hace que sean altamente competitivas. No obstante, por el momento, su volumen de trabajo es muy pequeño en comparación con el de los bancos y otras instituciones financieras acreditadas.

 

El futuro de las fintech

Habrá que ver si las fintech consiguen ampliar su volumen de negocio y en qué medida. En principio tienen muchos puntos a su favor, principalmente, un gran atractivo para el mercado de masas, mejores capacidades de procesamiento y una mejor atención al cliente, en general, bastante descontento con la banca y otras instituciones financieras tradicionales que, durante años, han abusado de su posición dominante.

Su éxito, dependerá en gran medida de la regulación del mercado. Por ahora, muchas fintech trabajan sin ningún tipo de supervisión, a diferencia de los proveedores de servicios financieros acreditados que han de someterse a revisiones periódicas por parte de los organismos establecidos y rendir cuentas ante ellos. Esta supervisión, garantiza, en teoría, que los bancos y otros proveedores de servicios financieros acreditados cumplen ciertas normas. No obstante, durante la reciente crisis financiera mundial se ha puesto de manifiesto que esta supervisión deja mucho que desear.

La pregunta que se hacen los doctores Mai y Kaya es si las fintech podrán sostener sus modelos de negocio en caso de verse sometidas a las mismas regulaciones que los proveedores de servicios financieros tradicionales. Por otra parte hay algunos servicios que sólo se pueden ofrecer legalmente si se dispone de una licencia bancaria.

Para más información, puedes ver la presentación completa (en inglés):

 

 

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