El W3C está desarrollando un sistema de pagos en línea estándar de un solo clic para todo Internet

El World Wide Web Consortium (W3C), organismo que se encarga de desarrollar los diferentes estándares para la Web, ha decidido escuchar, por fin, las quejas de los usuarios en relación con los pagos en línea.

Actualmente, hay demasiados sistemas de pagos en línea diferentes y muchos de ellos requieren procesos largos y complejos hasta completar la compra, lo que acaba por disuadir a muchos usuarios de realizar compras por Internet.

Para resolverlo, el W3C decidió reunirse con los principales gigantes de Internet, como Facebook, Google y Apple con el fin de desarrollar un sistema de pagos en línea estándar, similar al de un solo clic de Amazon, pero que sirva y esté disponible para todo Internet.

 

El W3C está desarrollando un sistema de pagos en línea estándar y con un solo clic para todo Internet

 

El nuevo estándar proporcionará un modelo uniforme de introducción de datos, con el que los usuarios podrán introducir la información de sus tarjetas de crédito y sistemas de pago en cualquier navegador, con el fin de utilizarlos posteriormente para cualquier compra en la web.

De este modo, los usuarios solo necesitarán introducir los datos de sus tarjetas una vez; y, posteriormente, cuando realicen una compra, se le mostrarán automáticamente las distintas opciones de pago y solo tendrán que seleccionarlas.

Utilizando un sistema similar al de las funciones de autocompletado que ya poseen los navegadores,  el nuevo estándar completará los campos de los formularios de compra automáticamente, pero manteniendo los datos ocultos, de forma que el usuario solo tenga que hacer clic para aceptar la operación.

En cuanto a la seguridad, el nuevo estándar utiliza la “tokenización” de pagos, considerada más segura aún que el encriptado.

Con este método, en lugar de enviar todos los datos de nuestra tarjeta de crédito a través de Internet, el navegador genera un “token” de pago de un solo uso, es decir, código sin ningún tipo de relación con nuestra cuenta, pero que posteriormente el banco puede vincular con nuestra tarjeta.

Así, el número de nuestra tarjeta de crédito, la dirección de envío y demás detalles, no circularán por Internet, ni quedarán almacenados en un sinfín de bases de datos de todo el mundo y ningún tercero tendrá acceso a la información sensible.

El método no es nuevo, se lleva utilizando en operaciones financieras desde los 70 y es también el utilizado por el sistema de pagos por móvil de Google, Android Pay.

Una de las principales novedades es que el estándar incluirá la criptomoneda Bitcoin entre sus opciones de pago.

Sin embargo, una de las principales dificultades con las que se encontrará el estándar una vez terminado, y que es común a todos los estándares, es su adopción.

Hasta ahora se han puesto en marcha numerosas iniciativas para modernizar los pagos por Internet, pero ninguna de ellas ha llegado a cuajar. Y esta podría debilitarse también si los comerciantes en línea, los navegadores web o los consumidores no la adoptan de forma generalizada.

Para facilitar esta adopción, el grupo de trabajo de pagos web del W3C está desarrollando también una API web para facilitar a los comerciantes la incorporación del sistema de pagos estándar en sus tiendas en línea de forma sencilla.

Por otra parte, el hecho de que se trata de un único sistema para toda web con un proceso sencillo y seguro, sin duda facilitará la adopción por parte de los usuarios.

Y, en principio, no parece que vaya a haber dificultades con los navegadores web, dado que Google, que es uno de los autores del estándar, ya ha empezado a probarlo recientemente en la última versión de su navegador Chrome y otros desarrolladores de navegadores han comentado ya que seguirán sus pasos pronto.

El nuevo estándar también deberá competir con Amazon, PayPal y similares en todo el mundo, así como con las empresas de tarjetas de crédito, dado que todos ellos querrán seguir siendo el destino principal de los pagos, en lugar de sólo una opción más.

Por su parte, los analistas del sector de los pagos señalan que el nuevo estándar tiene todo a su favor para triunfar:

  • No es un sistema nuevo de pago, sino que simplemente reúne en un solo sitio todos los sistemas de pago ya existentes (tarjetas de crédito y débito, PayPal, bitcoin…).
  • Los usuarios ya están familiarizados con el sitio en el que se reúnen todos esos sistemas de pago: el navegador.
  • Al estar basado en la Web y los navegadores el nuevo sistema de pagos será multiplataforma.

La única pega para los defensores de las criptomonedas es que, al utilizar los sistemas de pago ya existentes, seguirá habiendo intermediarios que serán quienes determinen el coste de las transacciones. En este sentido, sólo los usuarios de Bitcoin podrán librarse de la mayor parte de las comisiones impuestas por los emisores de las tarjetas y los bancos.

Fuentes:

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