Para mediados de noviembre se espera que ocurra una nueva bifurcación (hard fork) en la blockchain de Bitcoin: SegWit2x.

La bifurcación es consecuencia de la firma por parte de un grupo de usuarios, desarrolladores y compañías Bitcoin del llamado Acuerdo de Nueva York el pasado mes de mayo, que proponía el aumento de la capacidad de los bloques de la blockchain, de 1MB a 2MB, junto con el protocolo segregated witness.

El acuerdo contemplaba la implementación del hard fork a los seis meses de la firma. Pues bien, ya han pasado seis meses y parece que SegWit2x se empieza a materializar en el horizonte cercano.

SegWit2x

Este hard fork tiene más peso e importancia que los anteriores y, en último término, el potencial de impactar profundamente el futuro de la criptomoneda más conocida del mundo.

Se trata de una bifurcación contenciosa (sin consenso entre las partes) y, por tanto, se espera que haya dos cadenas de bloques diferenciadas: una mantenida por el equipo de Bitcoin Core (con su propio código) y otra regida por el nuevo código de SegWit2x.

El mayor punto de desacuerdo ha sido que la mayoría de mineros de Bitcoin (el verdadero poder ejecutivo en el ecosistema) querían un aumento del tamaño de los bloques en el sistema actual, en vez de la creación de una criptodivisa paralela basada en SegWit.

La bifurcación está programada para activarse en el bloque 494.784, cuando se adopte finalmente el protocolo SegWit2x, lo que está previsto que ocurra alrededor del 18 de noviembre.

Según la mayoría de expertos, el principal beneficio de SegWit2x es que aumenta la escalabilidad de Bitcoin, haciendo que las transacciones sean más rápidas y baratas, lo que en teoría debería derivar en una mayor adopción de la criptomoneda.

Por otro lado, hay en la comunidad Bitcoin quienes no están de acuerdo con la implementación del protocolo, sospechando que tal vez se trata de una maniobra de cierto sector para conseguir más poder dentro del ecosistema de la famosa criptomoneda.

Según un reciente artículo de la revista Forbes, el desarrollador de Bitcoin Matt Corallo sostiene que la decisión de adopción del nuevo protocolo (y, por consiguiente, de bifurcar la criptomoneda) no ha sido el resultado tanto una discusión como de una declaración. Para Corallo, el proceso es «fundamentalmente incompatible con el proceso que es Bitcoin Core».

Fuentes:

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